La Suavina es la mejor crema de labios del mundo y la favorita de todos los castelloneros y valencianos. Es una de esas insignias locales quizás pequeñas pero profundamente significativas. A lo mejor los de fuera no la conocéis, porque sólo se distribuye en Valencia y Castellón, y sólo en las farmacias más auténticas, pero cuando la pruebas, el resto de cacaos y cremas industriales ya no volverán a satisfacerte nunca más.
Ya en el siglo XIX, la Suavina era un bálsamo de primera necesidad para los labios cortados y las grietas de la nariz de la gente que trabajaba en el campo. Desde entonces su fama ha trascendido fronteras, la Suavina sólo se comercializa en Valencia y Castellón, y en algunos puntos exclusivos de Zaragoza y Tarragona.
Con una tradición de 130 años, la producción de esta célebre pomada labial sigue siendo el fruto de un proceso familiar y artesano, realizándose en el laboratorio de la propia farmacia en la calle Enmedio de Castellón. La Suavina continúa, siglo tras siglo, en boca de todo el que la conoce.
El logotipo de la Suavina sigue siendo el mismo que en el siglo diecinueve. Atravesando art-nouveau, vanguardias y psicodelia, continúa tan actual y comunicativo como el primer día. El primer envase fue de madera, luego se pasó al de hojalata y después del tubo llegó la cajita de plástico que hoy todos conocemos y amamos.
La Suavina ha atravesado tres siglos siendo la crema de labios predilecta de todos los levantinos. En Gnomo, por supuesto, somos absolutamente fans de la Suavina. Por eso le hemos dedicado una camiseta, una exposición, un escaparate... ¡Nos encanta la Suavina y queremos que esté en boca de todos!





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