Ilustrador, historietista, grabador, fanzinero y, siempre, amante de la fisicidad del papel, Martín López Lam nos tiene fascinados con unas imágenes tan inquietantes como festivas, tan agresivas como seductoras. Con sutileza y trazo grueso, construye un universo personal, un tanto hermético pero aún más hipnótico. Serigrafías grandguiñolescas y viñetas peligrosamente fascinantes es lo que se me promete cuando oigo el nombre de Martín López.
En Gnomo tenemos algunos de los difícilmente clasificables productos de Martín López. Tenemos su fanzine de ilustración El Temerario y su fanzine de historieta Kovra, donde da cabida a autores de todo el mundo con lo que de un modo u otro comparte planteamientos estéticos. Tenemos, además, su bolsa Jaijaijai, serigrafiada a dos tintas con tirada limitada y numerada de 90 unidades. También tenemos, siguiendo en su faceta de grabador, sus serigrafías Jalajala en forma de marioneta, dos seres tan salvajes como delicados que surgen del frondoso universo mental de Martín López.
Ahora tenemos la suerte de que nuestros vecinos de Espai Tactel inauguren este viernes 9 de marzo una exposición con lo último de lo último de Martín López. Bajo el título Another stupid exhibition with a title in english, nuestro productor gráfico multidisciplinar favorito llenará las paredes de la que quizás sea la galería más avanzada de Valencia con calaveras precolombinas, atributos sexuales de dudosa elegancia, fluidos de naturaleza sospechosa y todo tipo de imágenes perturbadoras para mentes exquisitas. O, al menos, eso es lo que quiero esperar. Hasta este viernes, el contenido de la exposición seguirá siendo un inquietante misterio.






