Impossible Project es la empresa que salvó la última fábrica de papel para Polaroid. La ha puesto en marcha de nuevo y ha vuelto a producir papel, para redescrubir y reinventar la fotografía instantánea.
La Factoría Impossible está situada en el edificio Nood, una antigua fábrica de Polaroid en la pequeña ciudad de Enschede. Este contundente edificio, con su fachada a rayas, albergaba ya las máquinas gigantes que ser requieren para la producción de papel. El equipo Impossible rehabilitó el edificio y añadió nuevo equipo para la producción del renacido papel de Polaroid.
Cuando entras en el edificio, inmediatamente inhalas esa mezcla especial de aceite, productos químicos, tiempo y pasión. El mobiliario antiguo diplomas enmarcados de las últimas décadas se mezclan con las nuevas imágenes de los recién llegados. En la planta baja está el almacén, lleno de estanterías. En algunas se agolpan cajas de cartón y garrafas con materiales químicos que llevan ahí años, esperando pacientemente. Otras están prácticamente vacías, a la espera de los nuevos papeles Impossible...
La planta baja es también el hogar de Jos, el mecánico-artesano especializado en reparar cámaras Polaroid. Durante sus muchos años en el oficio ha reparado miles de cámaras. Para la puesta en marcha de Impossible Project su ayuda ha sido inestimable. Su habitación está llena de cámaras y componentes de los más variopintos modelos.
Subiendo por las escaleras, una impresionante lámpara gigante ocupa todo el hueco atravesando cada una de las plantas, como si fuese la columan vertebral del edificio. En el primer piso está la cantina (con su delicios café alemán), las ofcinas centrales y la línea de embalaje. Ahí continúan los archivadores, algunos todavía llenas con material original de Polaroid, pero la mayoría ocupadas por una colección de cerca de 30.000 fotografías instantáneas cuidadosamente archivadas.
Subiendo un piso más, llegamos finalmente al centro del universo Impossible: el área de producción.
Está separada en dos importantes espacios:
1. El laboratorio químico donde se desarrollan las nuevas fórmulas y se prueban los resultados.
2. La sala de producción, donde hay nueve gigantescos aparatos y mucha más variopinta maquinaria de menor tamaño, todas ellas entregadas a la tarea de producir papel Impossible para el mundo. Todas estas máquinas parecen formar parte orgánica del propio edificio y cuando están trabajando suenan como el latido analógico del la fotografía instantánea.




No hay comentarios :
Publicar un comentario