Gracias a La Petite Claudine, tan iluminadora como siempre, descubro que "en 1957, un hombre de 27 años que sufría diez ataques epilépticos diarios fue operado en el hospital Hartford de Boston. Los médicos encontraron que la fuente de todos sus problemas era el Hipocampo, y se lo quitaron.(...) Desde aquel dia, Henry no volvió a elaborar recuerdos. Su memoria anterior a la intervención estaba intacta pero había quedado congelada en el momento de la intervención, incapaz de consolidar nada nuevo, incluyendo la muerte de su madre o la llegada del hombre a la luna. (...) Él mismo describió su condición como despertar constantemente de un sueño y no saber dónde estas."
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No he podido evitar acordarme de Funes el Memorioso, personaje de Borges, que tenía justo el problema contrario: "En efecto, Funes no sólo recordaba cada hoja de cada árbol de cada monte, sino cada una de las veces que la había percibido o imaginado. Resolvió reducir cada una de sus jornadas pretéritas a unos setenta mil recuerdos, que definiría luego por cifras. Lo disuadieron dos consideraciones: la conciencia de que la tarea era interminable, la conciencia de que era inútil. Pensó que en la hora de la muerte no habría acabado aún de clasificar todos los recuerdos de la niñez."
[aquí, el relato completo]
jueves, 10 de diciembre de 2009
Funes vs H.M.
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