El blog de Gnomo

jueves, 26 de mayo de 2011

La ola de Hokusai

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En Gnomo somos gravemente fans de la obra de Hokusai. Nos encanta El sueño de la mujer del pescador y el resto de sus grabados eróticos. También sus paisajes, que nos causan como arrebatos. Pero, sobre todo, nos tiene fascinadas su Gran Ola.

Por eso cuando vimos esta cortina de baño no pudimos evitar dedicarle todo un escaparate. Y es que las olas son para el verano...



La gran ola de Kanagawa es la obra más conocida de Hokusai y la primera de su famosa serie Treinta y seis vistas del monte Fuji.

Los grabados de Hokusai y muy especialmente su ola influyeron enormemente en hitos del arte el siglo pasado como los posimpresionistas o el pintor pop Lichtenstein.

El grabado de Hokusai representa una fuerte ola justo en el momento en que (detalle que descubrimos al colgar la cortina de baño) está a punto re romper sobre una barca de pescadores. Aunque las protagonistas de la imagen son sin duda el agua y la espuma, al fondo aparece el monte Fuji, por lo que la pieza se incluye en la serie sobre esta célebre montaña.


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La ola de Hokusai es un motivo ideal para cualquier bañera.

Cuando te duches, déjate sacudir por la más célebre de las tempestades marinas y e introduce tu cuarto de baño en la historia del Arte.

martes, 24 de mayo de 2011

Estaréis orgullosos...

Relojes Alive en Gnomo


Crear relojes únicos no es fácil.

La marca japonesa Alive Tokyo se esfuerza por conseguir crear relojes de alta calidad que se ajusten al gusto excepcional de sus clientes, relojes que, en un mercado tan saturado, sólo Alive pueda producir.

Fundada en Tokyo en 2002, Alive ha crecido para llevar sus relojes por todo el múndo, siempre manteniendo sus raíces en la vida cotidiana de una lugar tan singular como Japón.


El logotipo de Alive Tokyo deriva del árbol impreso en la moneda japonesa de un yen. Con esto quieren recordarse a sí mismos y al mundo de dónde vienen y mantener la humildad necesaria para aprender constantemente.

Alive quiere recordarnos que debemos disfrutar cada momento como un lujo. La vida es demasiado corta como para no tratar así cada segundo.

Las producciones son limitadas, se crean nuevos modelos y nuevos colores constantemente, por lo que no esperes ver tu reloj Alive en todas las muñecas de tu ciudad.



Alive Tokyo apoya a creativos de todo tipo y de todo el mundo que siguen su propio estilo de vida. Son los Embajadores Alive, que desde el principio han colaborado con la marca mediante consejos e inspiración para el diseño de sus relojes.

En España, la Embajadora Alive es la grafitera Eva Mena. Comenzó en pequeños muros y que hoy es reconocida internacionalmente por sus enormes intervenciones en fachadas. Sus piezas, tan espectaculares como naturalistas, beben del pop art, del realismo pictórico, del diseño gráfico...

Cuando pinta se deja empapar por un sinfín de influencias y crea en cada ocasión piezas únicas y diferentes. Igual que los relojes Alive Tokyo.



Los relojes Alive ya tienen su rincón en Gnomo, en la vitrina más deslumbrante de la tienda.
Además, por supuesto, están también disponibles en nuestra tienda online.
http://gnomo.eu/relojesalive

lunes, 23 de mayo de 2011

La terrorífica imaginación infantil, el infantil universo terrorífico

 
"Unas semanas antes del último Halloween, un degenerado aprovechó que su novia enseñaba a los niños de un coro infantil para llevarselos a un "retiro" de fin de semana y leerles La Sombra fuera del Tiempo, Las Montañas de la Locura y La llamada de Cthulhu. Después, les hizo dibujar." (Nos lo cuenta La Petite Claudine).

Aquí pueden ver a los tiernos infantes inmersos en la labor de dar imagen a las monstruosidades lovecraftianas.
Aquí pueden ver varias de las piezas que crearon. Son una maravillas todas y cada una de ellas.


"La idea esta basada en crear pinturas realistas partiendo lo que dibujaron y colorearon unos niños. Las edadas rondan los seis años y lo maravilloso es que cuentan con un recurso que para ellos es ilimitado (...): la imaginación." (Nos lo cuenta Nice Fucking Graphics)

Monster Engine es una demostración, un libro y una exposición.
Aquí podéis saber más sobre el proyecto.
Y aquí podéis ver más ilustraciones de Dave DeVries basándose en dibujos infantiles.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Lovecraft en Borges


There are more things

"Repetidas veces me dije que no hay otro enigma que el tiempo, esa infinita urdimbre del ayer, del hoy, del porvenir, del siempre y del nunca. Esas profundas reflexiones resultaron inútiles; tras de consagrar la tarde al estudio de Schopenhauer o de Royce, yo rondaba, noche tras noche, por los caminos de tierra que cercan la Casa Colorada. Algunas veces divisé arriba una luz muy blanca; otras creí oír un gemido. Así hasta el 19 de enero. Fue uno de esos días de Buenos Aires en el que el hombre se siente no sólo maltratado y ultrajado por el verano sino hasta envilecido. Serían las once de la noche cuando se desplomó la tormenta. Primero el viento sur y después el agua a raudales. Erré buscando un árbol. A la brusca luz de un relámpago me hallé a unos pasos de la verja. No sé si con temor o con esperanza probé el portón. Inesperadamente, cedió. Avancé empujado por la tormenta. El cielo y la tierra me conminaban. También la puerta de la casa estaba a medio abrir. Una racha de lluvia me azotó la cara y entré"

(Puedes leer el relato completo aquí.)



El Inmortal

"Emergí a una suerte de plazoleta; mejor dicho, de patio. Lo rodeaba un solo edificio de forma irregular y altura variable; a ese edificio heterogéneo pertenecían las diversas cúpulas y columnas. Antes que ningún otro rasgo de ese monumento increíble, me suspendió lo antiquísimo de su fábrica. Sentí que era anterior a los hombres, anterior a la Tierra. Esa notoria antigüedad (aunque terrible de algún modo para los ojos) me pareció adecuada al trabajo de obreros inmortales. Cautelosamente al principio, con indiferencia después, con desesperación al fin, erré por escaleras y pavimentos del inextricable palacio. (Después averigüé que eran inconstantes la extensión y la altura de los peldaños, hecho que me hizo comprender la singular fatiga que me infundieron.) Este palacio es fábrica de los dioses, pensé primeramente. Exploré los inhabitados recintos y corregí: Los dioses que lo edificaron han muerto. Noté sus peculiaridades y dije: Los dioses que lo edificaron estaban locos. Lo dije, bien lo sé, con una incomprensible reprobación que era casi un remordimiento, con más horror intelectual que miedo sensible. A la impresión de enorme antigüedad se agregaron otras: la de lo interminable, la de lo atroz, la de lo complejamente insensato. Yo había cruzado un laberinto, pero la nítida Ciudad de los Inmortales me atemorizó y repugnó. Un laberinto es una casa labrada para confundir a los hombres; su arquitectura, pródiga en simetrías, está subordinada a ese fin. En el palacio que imperfectamente exploré, la arquitectura carecía de fin. Abundaban el corredor sin salida, la alta ventana inalcanzable, la aparatosa puerta que daba a una celda o a un pozo, las increíbles escaleras inversas, con los peldaños y la balaustrada hacia abajo. Otras, adheridas aéreamente al costado de un muro monumental, morían sin llegar a ninguna parte, al cabo de dos o tres giros, en la tiniebla superior de las cúpulas. Ignoro si todos los ejemplos que he enumerado son literales; sé que durante muchos años infestaron mis pesadillas; no puedo ya saber si tal o cual rasgo es una transcripción de la realidad o de las formas que desatinaron mis noches. Esta Ciudad (pensé) es tan horrible que su mera existencia y perduración, aunque en el centro de un desierto secreto, contamina el pasado y el porvenir y de algún modo compromete a los astros. Mientras perdure, nadie en el mundo podrá ser valeroso o feliz. No quiero describirla; un caos de palabras heterogéneas, un cuerpo de tigre o de toro, en el que pulularan monstruosamente, conjugados y odiándose, dientes, órganos y cabezas, pueden (tal vez) ser imágenes aproximativas."

(Puedes leer el relato completo aquí.)




Tlön, Uqbar, Orbis Tertius

"Al día siguiente, Bioy me llamó desde Buenos Aires. Me dijo que tenía a la vista el artículo sobre Uqbar, en el volumen XXVI de la Enciclopedia. No constaba el nombre del heresiarca, pero sí la noticia de su doctrina, formulada en palabras casi idénticas a las repetidas por él, aunque -tal vez- literariamente inferiores. Él había recordado: Copulation and mirrors are abominable. El texto de la Enciclopedia decía: Para uno de esos gnósticos, el visible universo era una ilusión o (más precisamente) un sofisma. Los espejos y la paternidad son abominables (mirrors and fatherhood are hateful) porque lo multiplican y lo divulgan. Le dije, sin faltar a la verdad, que me gustaría ver ese artículo. A los pocos días lo trajo. Lo cual me sorprendió, porque los escrupulosas índices cartográficos de la Erdkunde de Ritter ignoraban con plenitud el nombre de Uqbar. El volumen que trajo Bioy era efectivamente el XXVI de la Anglo-American Cyclopaedia. En la falsa carátula y en el lomo, la indicación alfabética (Tor-Ups) era la de nuestro ejemplar, pero en vez de 917 páginas constaba de 921. Esas cuatro páginas adicionales comprendían al artículo sobre Uqbar; no previsto (como habrá advertido el lector) por la indicación alfabética. Comprobamos después que no hay otra diferencia entre los volúmenes. Los dos (según creo haber indicado) son reimpresiones de la décima Encyclopaedia Britannica. Bioy había adquirido su ejemplar en uno de tantos remates. "

(Puedes leer el relato completo aquí.)

Las bicicletas son para todo el año