El blog de Gnomo

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miércoles, 22 de junio de 2011

Presentación del poemario 'Y si un día...' en Gnomo


Leíamos ayer que la poesía no es, como suele decirse, un caso del lenguaje, sino que el lenguaje es un caso de la poesía. Y es que los primeros lenguajes eran lenguas de poetas...

...Así que, sin empanarnos más, tenemos el placer de invitaros a la presentación del poemario Y si un día… de Carlos Castilla, una de las novedades de nuestra querida editorial Obrapropia.

La poesía de Carlos Castilla te lleva a un terreno de sentimientos y emociones encontradas con las que no puedes evitar sentirte identificado. Es un poco aquello que de "¡Era eso y yo no sabía cómo decirlo!"
Aquí podéis abriros el apetito con cuatro páginas.

La presentación de Y si un día... se celebrará el próximo 29 de junio a partir de las 20:30 en Gnomo, en la calle Denia 12 de Valencia.
Contaremos con la presencia del autor, Carlos Castilla, y del editor de Obrapropia, Vicente Vercher. Habrá refrigerio, escenario, poesía...

lunes, 13 de junio de 2011

Con cada libro que lees estás dejando de leer otros muchos...

Sólo en Francia se editan más de cincuenta tebeos a la semana. Sólo en la India se producen al año más horas de película que horas tiene el año. Hace más de cien años, Nietzche ya decía que quizás deberíamos dejar de producir y dedicarnos a digerir un poco la creación cultural de la humanidad.

Así,  pensar que con cada libro que lees estás dejando de leer otros muchos es un razonamiento lógico... ¡pero una idea terrible!

Puede llevarte hasta la obsesión por ser selectivo. Más que en una ayuda, puede convertirse en una limitación. Además, ¿dónde parar la selección? Al final, siguiendo esta lógica, tienes que seleccionar incluso criterios de selección.

Bueno, no me empano más. A donde quería yo llegar es que Gnomo, a la hora de escoger un libro, nos gusta acudir a críticos de reconocido prestigio que nos recomienden literatura realmente significativa.

Cómo sabemos que también vosotros, queridos lectores, estáis profundamente preocupados por qué leer, queremos compartir con vosotros nuestros blogs literarios favoritos:

· Microcritic.
· Giallo book covers.
· Spanish book covers.


jueves, 2 de junio de 2011

¡Edison conquista Marte!


¿Sabían ustedes que a caballo entre los siglos XIX y XX, Thomas Alva Edison fue además de una afamado inventor un popular y muy comercial personaje de folletín de aventuras?

"Hacía falta contar con una leyenda norteamericana y nada mejor había por entonces que Edison."

Así nacieron las edisonadas, novelas de aventuras protagonizadas por Edison a modo de heroico salvador de la humanidad armado con su ciencia y su ingenio.

Incluso, como explotation de La guerra de los mundos de Wells que acababa de publicarse entonces con enorme éxito, aparece por entregas la novela Edison's Conquest of Mars escritra por Garrett P. Serviss y que puede leerse y descargarse aquí.

Todo esto nos lo explican con más detalle en Tecnología Obsoleta.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Lovecraft en Borges


There are more things

"Repetidas veces me dije que no hay otro enigma que el tiempo, esa infinita urdimbre del ayer, del hoy, del porvenir, del siempre y del nunca. Esas profundas reflexiones resultaron inútiles; tras de consagrar la tarde al estudio de Schopenhauer o de Royce, yo rondaba, noche tras noche, por los caminos de tierra que cercan la Casa Colorada. Algunas veces divisé arriba una luz muy blanca; otras creí oír un gemido. Así hasta el 19 de enero. Fue uno de esos días de Buenos Aires en el que el hombre se siente no sólo maltratado y ultrajado por el verano sino hasta envilecido. Serían las once de la noche cuando se desplomó la tormenta. Primero el viento sur y después el agua a raudales. Erré buscando un árbol. A la brusca luz de un relámpago me hallé a unos pasos de la verja. No sé si con temor o con esperanza probé el portón. Inesperadamente, cedió. Avancé empujado por la tormenta. El cielo y la tierra me conminaban. También la puerta de la casa estaba a medio abrir. Una racha de lluvia me azotó la cara y entré"

(Puedes leer el relato completo aquí.)



El Inmortal

"Emergí a una suerte de plazoleta; mejor dicho, de patio. Lo rodeaba un solo edificio de forma irregular y altura variable; a ese edificio heterogéneo pertenecían las diversas cúpulas y columnas. Antes que ningún otro rasgo de ese monumento increíble, me suspendió lo antiquísimo de su fábrica. Sentí que era anterior a los hombres, anterior a la Tierra. Esa notoria antigüedad (aunque terrible de algún modo para los ojos) me pareció adecuada al trabajo de obreros inmortales. Cautelosamente al principio, con indiferencia después, con desesperación al fin, erré por escaleras y pavimentos del inextricable palacio. (Después averigüé que eran inconstantes la extensión y la altura de los peldaños, hecho que me hizo comprender la singular fatiga que me infundieron.) Este palacio es fábrica de los dioses, pensé primeramente. Exploré los inhabitados recintos y corregí: Los dioses que lo edificaron han muerto. Noté sus peculiaridades y dije: Los dioses que lo edificaron estaban locos. Lo dije, bien lo sé, con una incomprensible reprobación que era casi un remordimiento, con más horror intelectual que miedo sensible. A la impresión de enorme antigüedad se agregaron otras: la de lo interminable, la de lo atroz, la de lo complejamente insensato. Yo había cruzado un laberinto, pero la nítida Ciudad de los Inmortales me atemorizó y repugnó. Un laberinto es una casa labrada para confundir a los hombres; su arquitectura, pródiga en simetrías, está subordinada a ese fin. En el palacio que imperfectamente exploré, la arquitectura carecía de fin. Abundaban el corredor sin salida, la alta ventana inalcanzable, la aparatosa puerta que daba a una celda o a un pozo, las increíbles escaleras inversas, con los peldaños y la balaustrada hacia abajo. Otras, adheridas aéreamente al costado de un muro monumental, morían sin llegar a ninguna parte, al cabo de dos o tres giros, en la tiniebla superior de las cúpulas. Ignoro si todos los ejemplos que he enumerado son literales; sé que durante muchos años infestaron mis pesadillas; no puedo ya saber si tal o cual rasgo es una transcripción de la realidad o de las formas que desatinaron mis noches. Esta Ciudad (pensé) es tan horrible que su mera existencia y perduración, aunque en el centro de un desierto secreto, contamina el pasado y el porvenir y de algún modo compromete a los astros. Mientras perdure, nadie en el mundo podrá ser valeroso o feliz. No quiero describirla; un caos de palabras heterogéneas, un cuerpo de tigre o de toro, en el que pulularan monstruosamente, conjugados y odiándose, dientes, órganos y cabezas, pueden (tal vez) ser imágenes aproximativas."

(Puedes leer el relato completo aquí.)




Tlön, Uqbar, Orbis Tertius

"Al día siguiente, Bioy me llamó desde Buenos Aires. Me dijo que tenía a la vista el artículo sobre Uqbar, en el volumen XXVI de la Enciclopedia. No constaba el nombre del heresiarca, pero sí la noticia de su doctrina, formulada en palabras casi idénticas a las repetidas por él, aunque -tal vez- literariamente inferiores. Él había recordado: Copulation and mirrors are abominable. El texto de la Enciclopedia decía: Para uno de esos gnósticos, el visible universo era una ilusión o (más precisamente) un sofisma. Los espejos y la paternidad son abominables (mirrors and fatherhood are hateful) porque lo multiplican y lo divulgan. Le dije, sin faltar a la verdad, que me gustaría ver ese artículo. A los pocos días lo trajo. Lo cual me sorprendió, porque los escrupulosas índices cartográficos de la Erdkunde de Ritter ignoraban con plenitud el nombre de Uqbar. El volumen que trajo Bioy era efectivamente el XXVI de la Anglo-American Cyclopaedia. En la falsa carátula y en el lomo, la indicación alfabética (Tor-Ups) era la de nuestro ejemplar, pero en vez de 917 páginas constaba de 921. Esas cuatro páginas adicionales comprendían al artículo sobre Uqbar; no previsto (como habrá advertido el lector) por la indicación alfabética. Comprobamos después que no hay otra diferencia entre los volúmenes. Los dos (según creo haber indicado) son reimpresiones de la décima Encyclopaedia Britannica. Bioy había adquirido su ejemplar en uno de tantos remates. "

(Puedes leer el relato completo aquí.)

domingo, 16 de agosto de 2009

delirio caldo

Lo de Mezzogiorno me ha dejado tan impresionado, que me voy unos días a Roma a ver si encuentro gente con quien bailarla...

"Tanta voluptuosidad espiritual y tanto trampantojo sólo puede derivar en la carne, en el hotel o donde haga falta. El cuerpo de TH es un regalo de Ingres. Me he acercado también a ver a Santa Teresa transverberada, porque Bernini es mucho Bernini, aunque fuera un trepa y un funcionario , y me he metido en la capilla y he lamido el mármol, y se me ha visto tan entusiasmado que nadie ha sido capaz de quitarle esa ilusión a un niño. Aquí viene a ser todo como hace treinta años, con las clarisas correteando por las calles, inconscientes de que ese hábito con vuelo las hace más coquetas y más infernales que un cenobita inglés. U hacen malabares con huevos para que no llueva. Me gustan estas chicas, me gustan muchas romanas, en aprticular las novicias y las chabacanas, las extenuadas en alguna parte del rostro. En una callejuela, camino de la iglesia de Santa Maria della Orazinoe e Morte (que me ha recomendado el gran Noel y que ha resultado abrir sólo los sábados aunque en la trasera le he descubierto una rectoría siniestra de evocadora austeridad), camino de Via Giulia, digo, me he topado con Asia Argento y le he dicho que me abrazara, por el amor de dios, que me abrazara fuerte y que no me soltase nunca, que soy fan valedor de la familia desde que tengo uso de razón, y TH sonreía ante mi espontaneidad, tan cara siempre, mientras nos tiraba una foto. Ya me dirás. De Asia escribí una vez que se le ve la niñez en el hocico y hoy he comprobado que no me equivoqué, que tiene en el morro el granujeo de su madre y que huele a no sé qué perfume dulzón que esta tarde, enredado con el Miyake de chica que me echo yo al gaznate cuando visito una perfumería, me ha hecho más feliz que veinte. En el Marie Claire del mes recuperan a Valentina y en el Linus se queja un lector de que hay mucho artículo y poca historieta, y en La casa del fumetto, que lleva abierta desde el año setenta, es casi todo manga, aunque en las librerías generalistas me he topado con Bardín el superrealista y con Brian the Brain. Ahora compruebo que en el cine hay reposiciones como Caltiki, il mostro immortale (Riccadro Freda, 1959), Il disco volante (Tinto Brass, 1964) o Los deslizamientos progresivos del placer (Glissements progressifs du plaisir, Alain Robbe-Grillet, 1974), y esta última estoy planteándome seriamente seguirla por toda Europa a partir de aquí: ir allá donde se proyecte y rendirle culto, porque no hay manera de consguirla en formato doméstico y la única vez que la vi deseé verla cien veces, una detrás de otra. Colosal todo."

Mientras tanto, no dejen de leer este libro, al que pertenece el texto de más arriba.
Por su bien se lo digo.

lunes, 20 de abril de 2009

Hitler de pequeño leía mucho

Hitler de pequeño leía mucho.
Contra la lectura. O no. Al menos no exactamente