Que madre no hay más que una lo saben hasta en Beijing. Que tengan sólo un día de cada trescientos sesenta y cinco en el que todos las hacemos sentir especiales no es lo más justo del mundo, así que por lo menos vamos a hacerlo bien este año. A ser buenos, darles muchos mimitos y regalarles eso por lo que tanto suspiran pero que siempre dejan pasar porque hay otras prioridades. Este año, vamos a ser todos SÚPER HIJOS.
Sí, ya, ¿pero qué le regalo?
Gnomo, siempre atento a los problemas que asolan nuestra sociedad, os propone varias ideas:
La bisutería de aluminio de
Fuera de Cuentas son todo sencillez y elegancia. Justo lo que una madre busca: sin demasiadas florituras, ligeros y muy combinables. Además, en mayo, una de las mejores elecciones es una pieza con un toque de color como este anillo.
Seguimos con los complementos: el bolso de
Skunkfunk más veraniego combina rafia, cuero vegano y suaves colores cálidos. Espacioso y cómodo, es todo lo que una madre necesita para afrontar su vida diaria llena de carreras y tener (mágicamente) todo lo todos que necesitamosen cualquier momento.
No somos muy de generalizar, pero no conocemos a ninguna madre a la que no le gusten las plantas. Con las macetas invertidas de
Boskke, no tendrá que preocuparse de regarlas todos los días: su sistema autorregable le ahorrará una tarea (y eso, las mamás, lo valoran mucho mucho mucho).
Permítele que desempolve la vieja
Polaroid regalándole papel de Impossible Project para que haga instantáneas de todo: de sus churumbeles, de sus guisos (mucho mejor que con Instagram, dónde va a parar), de sus noches locas con las amigotas...
Vasos que encajan entre ellos y en cualquier mesa puesta con gusto exquisito. Las
matrióscopas serán el orgullo en la cristalería de tu madre. Palabrita de hijos sabios y experimentados en estas lides.
Las madres son amor. Tiernas, cuidadosas... Son la bondad personificada y rodeada de azúcar de magdalena. Eso sí, ante todo, y sobre todo, acierta con el regalo si no quieres que se enfaden...