Salone del Mobile di Milano
Impresiones a vuelapluma...
...o cosas que hemos aprendido envueltos en trendor milanesa :P
Ni que decir tiene, por supuesto, que las filigranas barrocas continúan ostentando un lugar privilegiado. No deja de sorprender que estos motivos lleven ya años en el mercado pero no acaben ni de extinguirse ni de conseguir la fuerza en el mercado que tuvieron en su momento otras modas, como la del pop.
Así, el mundo del diseño, en el mobiliario y en todas sus facetas, sigue esperando la próxima “big new thing”. Lo que nos hace preguntarnos si es necesario o incluso si es realmente posible. En cuanto a la necesidad, desde el apartado comercial la respuesta parece claramente afirmativa y es sin duda el motor que mantiene el interés. Pero el aspecto creativo parece estar atrancado en esta búsqueda de la tierra prometida, dando palos de ciego. ¿Existe realmente un modelo llamado a sacar al diseño de la indescriptibilidad? En los últimos años se ha querido buscar en los 80, los 50, los años 20, el Art Nouveau… cada vez más atrás. Vivimos en el siglo XXI, se han hecho realidad cotidiana las fantasías de los Supersónicos y otros visionarios, ahora retrofuturistas entrañables, pero sin embargo nuestros muebles, ropa e imaginario siguen siendo del siglo pasado. Quizás el diseño debiera ir en otra dirección, hacia el futuro, como en realidad se hizo durante todo el siglo XX, pero claro, esto requiere un esfuerzo de inventiva que está por ver si sigue vigente.
(Los de la lomo son una pareja milanesa estupendísima...)




