El sillón Sacco, popularmente conocido como "puff", fue diseñado en 1968 por Piero Gatti, Cesare Paolini y Franco Teodoro. Inicialmente propusieron una bolsa rellena de líquido, pero la idea fue rechazada por el excesivo peso. Finalmente acabaron rellenando el saco de bolitas de poliestireno expandido y... voilà!
Apenas pesa y se adapta a cualquier posición que adopte el usuario, lo que lo convierte en una de las poltronas más cómodas que puedas probar. Como no podía ser de otra manera, se convirtió rápidamente en un clásico del diseño. Ahora existen multitud de formas y colores, con lo que resulta una pieza versátil e ideal para cualquier espacio.


