Este pobre oso polar, encerrado sobre su casquete polar dentro de una hielera, acabará hundido conforme se vaya derritiendo el hielo de tu fiesta o el de los polos, lo que ocurra primero.
¿Vas a permitirlo? ¡Venga, más gintónics!
Cuándo te prepares tu leche o tu infusión bien calentita en esta taza, verás cómo desaparecen las partes del mundo que se hundirán cuando los polos se fundan... a no ser que hagamos algo para impedirlo.
¡Abandonen el barco!
Para no naufragar en las fiestas más destroyer, nada mejor que hundir en tu bebida una buena montaña de hielo flotante, Titanic incluido.
¡Hombre al agua!
Cada vez que este simpático náufrago, polizón del Titanic que acaba de hundirse, se sumerge en las olas, reaparece agarrado a un palillo que te ofrece con cariño.




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