El diseño pulposo, en estos tiempos comfusos y lovecraftianos, no es sólo un valor añadido sino una filosofía, un modo de usar y entender los objetos. Cualquier rincón de tu casa, de tu trabajo, de tu vida es bueno para poner un pulpo.
Criaturas fluyentes e inquietantes, pueden adaptarse a cualquier forma y uso. Pero ¿somos nosotros quienes damos a nuestros objetos forma de pulpo... o son los pulpos quienes se están adueñando de nuestro hábitat?
Este sillón, o más bien este trono, te hace sentirte cargado de poer octópodo. Su diseñador, Máximo Riera, lo define como una poderosa intersección de complejo diseño humano y esplendor de la naturaleza. O eso, o los pulpos se apoderan poco a poco de nuestros espacios...
Este pulpo sí es absolutamente amigable. Te permite, con todas sus octópedas patas, sacar varios periféricos de un mismo usb. Está en negro y en morado, y lo vendemos en Gnomo :)

No hay comentarios :
Publicar un comentario