Las mayoría cámaras lomográficas utilizan o pueden utilizar el carrete de 35 mm. Es el tipo de película fotográfica más común que podrás encontrar en el mercado. Pueden encontrarse en tiendas de fotografía o incluso en bazares y kioskos. Un carrete de 36 exposiciones cuesta unos cuatro euros, aunque puede variar mucho.
Puedes llevar a revelar tus carretes a cualquier tienda fotográfica. Aunque los precios varían, puedes tener tu revelado y copias por unos seis euros o incluso menos. Muchas tiendas ofrecen un servicio rápido de revelado en una hora; otras tardan algunos días, pero a cambio lo cuidan más.
¿Cómo funcionan estos carretes?
La fotografía analógica es una proceso químico. La luz incide sobre la película, oxidándola de una determinada manera y obteniendoel negativo (lo que es blanco será negro, lo que es azul será naranja...). Con ese negativo se realiza un nuevo proceso químico sobre el papel fotográfico y se obtiene finalmente la fotografía.
(Todo esto, a grandes ragos. Si queréis más detalles, la señora Wikipedia al habla.)
El revelado supone varias cosas. Para empezar, la definición de imagen será siempre y necesariamente mejor a cualquier impresión digital. Por muchos píxeles por pulgada que tenga una cámara digital (¡y puede tener muchos, muchísimos!) al final siempre serán puntitos sobre papel, por pequeños que sean y aunque el ojo humano no los pueda apreciar. Con la fotografía analógica, el proceso es químico, así que la luz deja su marca sobre el negativo tal cual entra en la cámara. (La definición no tiene que ver, por supuesto, con el enfoque. Esto ya depende de los deseos o la habilidad del fotógrafo.)
A partir de aquí, todo se complica. Ésa es la magia.
Existen muchos tipos de carrete, cada uno con sus características. A nosotros nos gusta usar el de Lomography, aunque a veces experimentamos con Fuji, Kodak o Marca El Pato.
¿Qué es el ISO?
El número ISO indica la sensibilidad de la película y es una de las primeras cosas a tener en cuenta para usar un carrete u otro.
(El ISO antes se llamanba ASA. Es exactamente lo mismo. Son distitnas siglas para los mismos estándares.)
De las condiciones de luz depende lo adecuado de un ISO u otro, aunque también puedes jugar con el ISO para conseguir efectos estéticos.
Una película de baja sensibilidad, por ejemplo un ISO 100, necesita más luz para producir una imagen equilibrada. Estas películas se considerasn ideales para, por ejmplo, disparar al aire libre un día soleado.
Por su parte, una película con un ISO alto como 400 u 800 necesita considerablemente menos luz.
ISO extremadamente altos, como 1600 o 3200, queman las fotos, consiguiendo imágenes defectuosas pero sorprendentes.
Las películas de baja sensibilidad (ISO 100) tendrá mayor saturación, colores más "duros", más "densos", más "perfectos". Las películas de mayor sensibilidad (ISO 400 o ISO 800) añaden un punto de brillo a cambio de que algunos colores se pierdan en la luminosidad. Además, a mayor ISO mayor será el tamaño del grano presente en las fotos. ¿Tenéis en mente esas fotos periodísticas antiguas en que la textura de la foto se ve granulada? A eso nos referimos.
Hay que tener en cuenta que todos somos diferentes. Nuestras cámaras son diferentes, nuestros laboratorios son diferentes, nuestras ciudades son diferentes, cada día es diferente y la luz varía enormemente de un lugar a otro, cada día, cada minuto.
Estas indicaciones son una referencia general. ¡Ahora sal y dispara!
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