Cuando pensamos en una
Polaroid, pensamos en una
Polaroid de las serie
600. Éstos son los modelos más populares, especialmente extendidos durante los
años 80 y
90 del siglo pasado.
De bajo coste y fácil manejo, las
primeras cámaras Polaroid de la serie 600 se popularizaron rápidamente. Poco después se introdujo una mejora importante: el flash integrado.
Con un estudiado diseño, el flash se desplegaba encendiendo la cámara y dejándola lista para disparar. Después, con un pequeño empujón, volvía a plegarse y dejaba la máquina convertida en un bonito cubo, perfectamente protegida.
A finales de los 80, la
Polaroid 636 estrenó una nueva generación de modelos, que seguían teniendo forma de cubo cuando estaban cerradas pero ahora con los bordes suavizados. Un aspecto más amable para unas cámaras que, con sus
fotografías instantáneas a precios asequibles, estaban revolucionando la
fotografía popular.
Algunos modelos de la serie 600 tenían características realmente avanzadas para la fotografía popular de la época, como el auto-enfoque por radio o el llamado "macro". En realidad, este
macro no es sino una lupa de plástico que de desplaza sobre la lente, consiguiendo así una imagen más cercana del objeto fotografiado.
En la actualidad, el
flash integrado de las Polaroid de la serie 600 les da una importante ventaja respecto a otros modelos como los de la serie 1000, para los que es necesario conseguir flashes que ya no se fabrican y que, encima, a menudo eran desechables.
Aunque los modelos de cámaras Polaroid de la serie 600 son muchos y muy variados, a menudo no son sino la misma cámara con colores, nombres o pegatinas diferentes según el país al que iban dirigidas. Además, hay algunos modelos de edición limitada dedicados a iconos comerciales del momento, como Barbie, el Demonio de Tasmania, Hello Kitty o incluso las Spice Girls. También existen modelos promocionales que se fabricaron expresamente para alguna empresa o evento concretos. Aunque no son cámaras distintas ni con características especiales, estas ediciones especiales son especialmente valoradas por los coleccionistas debido a su rareza.
Sea cual sea su aspecto, todas las
cámaras Polaroid de la serie 600 tienen un
funcionamiento similar y utilizan el mismo tipo de
papel. A lo largo de los años,
Polaroid produjo papel para estas cámaras bajo distintos nombre: Extreme 600, Notepad... Sin embargo, para tristeza de todos,
dejó de fabricarlo en 2005.
¡Pero no hay que preocuparse!
Impossible Project ha retomado la producción, salvando así a miles de máquinas en todo el mundo de quedar obsoletas. Con el nuevo papel
PX680 Color Protection, las
antiguas cámaras Polaroid de la serie 600 vuelven a disparar. El resultado es siempre una
imagen irrepetible, enmarcada en el
mítico marco blanco que todos conocemos y amamos.