Vuelven los años 80. Pero esta vez, ¡vuelven a por todas!
El sábado salimos en Las Provincias y el martes aparecimos en el telediario de Antena 3 explicando que si alguna vez estuvimos en el futuro, fue en los 80.
Fue una década de excesos estéticos, del todo vale, de chándals de táctel con hombreras.
Pero, en muchos aspectos, este todo vale significó increíbles cotas de creatividad. Fue el inicio de muchas cosas en diseño gráfico,música electrónica, moda...
En cine, contando las trilogías míticas que se hicieron en aquella época te pueden quedar sin dedos en las manos e incluso en los pies. En animación, la televisión creo toda una mitología generacional, ecléctica y tremendamente icónica.
Se trata de nostalgia, sí, y de revisar nuestra infancia como una época dorada. Pero también de descubrir todo lo que esta época tiene para aportarnos. En muchos aspectos, los 80 están por delante de nosotros...
Las Polaroid, instantáneas como el amor, quitaron todas las trabas y pusieron la fotografía al alcance de todos, igual que hiciese el Super 8 con el vídeo.
Ahora, Impossible Project vuelve a producir papel para estas máquinas, que dejaron de producirse en 2007, salvando así a millones de cámaras Polaroid en perfecto estado de funcionamiento de quedar obsoletas.
Y es que la fotografía con carrete ha vuelto con fuerza para reivindicar la poética de lo analógico frente a la asepsia de los digital.
Olvídate de las resoluciones y la cirugía estética del Photoshop. Que se abran paso la actividad, los instintos y el error. La Lomografía es un movimiento que pretende recuperar el azar, la sorpresa y la magia de la fotografía digital. Revelado, copias en papel... como fotografiábamos en los 80.
Todas sus cámaras, que son siempre hermosos objetos en sí mismos, se basan en modelos antiguos, en cámaras de los años 80 e incluso anteriores.
¿Y qué decir de las series de dibujos animados? Perosonajes como Heidi, Marco, la Abeja Maya, Ulyses 31, Dartacán, los Diminutos y, cómo no, Mazinger Z no sólo han construído todo un cosmos heterogéneo pero siempre colorido, sino que sus nobles ideales han forjado las almas de millones de chavales.
El más profundo y auténtico punto de unión de la generación de los 80 es haber llorado con la muerte de David el Gnomo.
Ah, y, además, hay no-premio para quien se sepa el ending de los Snorkels, la canción menos pegadiza de la historia de la televisión infantil.
Pero sin duda el gran espacio cultural en que la década de los 80 fue la reina es el cine.
Venga, por cinco puntos, trilogías míticas de los 80: Regreso al futuro, Cazafantasmas, Terminator, Indiana Jones, Alien, Mighty Ducks...
En los están ET, Cortocircuito, Los Goonies, Dentro del Laberinto, Howard el Pato, 1,2,3,Splash...
Para trilogías míticas, por supuesto, La Guerra de las Galaxias. Vale, la primera se estrenó en el 79, pero la estela de la saga, con sus muñecos, juegos de rol y demás artilugios de un frikismo naciente se proyectó durante toda la década posterior.
¡Enteraos los más jóvenes: hubo un tiempo, no tan lejano, en que no había teléfonos móviles!
Y los teléfonos, los de verdad, era objetos hermosos.
La destecnologización es trendy, todos lo sabemos, así que cada vez son más quienes pasan de los saldos, coberturas y baterías para rescatar la sana costumbre del teléfono doméstico. Uno objeto tan práctico como distinguido que nos demuestra, una vez más, hasta qué punto los 80 pueden estar por delante de nosotros.
Otro de los elementos míticos ochenteros es sin duda... ¡el cubo de Rubik! Dábamos vueltas y vueltas hasta que nos salía humo por las orejas. Tan de cabeza nos traída el dichos cubo, que no hemos conseguido sacárnolos de la mente. Ahora hay taburetes, blocs de notas, colgantes... ¡El mundo es Rubik!
Los relojes Casio son otro de esos objetos que forman parte de la generación de los 80. Todos tuvimos uno de esos míticos relojes, baratos, resistentes y llenos de trucos y botoncitos. Se iluminaban, tenían cronómetro... ¡dioses, eran el futuro! ¡Tecnología japonesa en nuestra muñeca!
Ahora se han renovado y hay de un montón de colores para molar más en este siglo XXI.Pero con el mismo diseño retro, números digitales, cuadradas formas retro-futuristas,colores básicos y llamativos...
¡Todo el mundo quiere su reloj ochentero!
Los Playmobil son sin duda uno de los iconos de la generación de los 80. ¡Horas y horas de diversión y fantasía con unos muñecos que ni siquiera eran capaces de beberse un vaso de agua sin ayuda!
Estos Playmobil siguen adaptándose a los tiempos y cada vez saca nuevas y más molonas colecciones: antiguos egipcios, extraterrestres, piratas cada vez más pintorescos... Aunque siempre mantienen la autenticidad de aquellos muñequitos con los que jugábamos de niños.
¿Los echas de menos? No te preocupes. Ahora puedes recuperarlos en forma de llaveros y todo tipo de accesorios.


